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MISIONES JESUITICAS
Bienvenidos a la "tierra sin mal"
A las puertas del tercer milenio, el viaje a través de las reducciones jesuíticas, representa una de las intensas y exclusivas aventuras culturales y ecológicas que el hombre moderno puede experimentar.
Siete de las más importantes Reducciones jesuíticas se sitúan en Paraguay, habiendo sido declaradas por la UNESCO dos de ellas Patrimonio Universal de la Humanidad.
En todas se están realizando, desde hace más de veinte años, importantes labores de rescate y puesta en valor tanto desde la Dirección de Turismo como desde diversas instituciones internacionales.
San Ignacio Guazú: es le más antiguo de los pueblos fundados por los jesuitas en el año 1609. Posee un a tractivo Museo donde se exhiben piezas que integran una de las más finas colecciones de arte indígena del período barroco jesuítico.
Santa María de Fe: Junto con San Ignacio y Santa María, constituye un triángulo, superando a ambas en encanto. Fundada en 1698, cuenta con un casco histórico y Museo. En los muros de la Capilla de Nuestra Señora de Loreto aún pueden observarse algunos frescos y las más destacadas obras de imaginería religiosa jesuítica.
Santiago: fundada en 1651 y re fundada en 1669 en el lugar donde actualmente se encuentra a 53 kilómetros de San Ignacio camino a Ayolas, posee un hermoso museo.

San Cosme y Damián: Fundada en 1632 por el Padre Adriano Fornoso, fue el principal centro astronómico de América del Sur. El Padre Buenaventura Suárez inició desde 1.703 trabajos y estudios sobre astronomía. Ayudado por los indígenas construyó telescopios, cuadrantes y un reloj de sol, que aunque rudimentarios eran exactos en su funcionamiento, realizando con ellos trabajos de investigación que fueron dados a conocer en Europa. De aquel centro científico hoy queda un reloj de sol que asombra por su precisión. Cuenta con el único colegio jesuítico, aún en pie y con una iglesia recientemente rehabilitada para el culto con una gran cantidad de imágenes de gran valor.
Jesús de Tavarangue: fundada en 1685 y declarada Patrimonio Universal de la Humanidad en 1993, por la UNESCO, cuenta con una iglesia restaurada y se encuentran en pleno proceso de rehabilitación colegios, talleres y casa de indios.
Santísima Trinidad del Paraná: Fundada en 1706 y también declarada Patrimonio Universal de la Humanidad en 1.993, es la más acabada de las 30 reducciones jesuíticas existentes. Cuenta con una imponente Plaza Mayor bordeada por casa de indios y una Iglesia Mayor con cripta y valiosísimos elementos, como la Pila Bautismal, el Púlpito y el Pórtico de la Sacristía, donde se exhiben piezas de museo de gran valor artístico.
Fuente: http://www.geocities.com/TheTropics/Resort/2408/ruinas.html
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